Para los Trabajadores: Tu Cheque de Pago No Deja de Ser Necesario Solo Porque Estás Discapacitado

¿Qué Pasa Cuando No Puedes Trabajar?

No es una pregunta con la que a la mayoría de las personas les guste quedarse. Ya seas un contratista que dirige su propia operación o un trabajador que se presenta todos los días a hacer el trabajo, tus ingresos dependen de tu capacidad de estar presente. ¿Pero qué pasa si no puedes trabajar? Cuantos meses de reservas en ahorros tienes?

Una lesión en el trabajo. Una cirugía de la que se tarda más en recuperar de lo que nadie esperaba. Una enfermedad grave que te mantiene fuera de pie por semanas o meses. Estas cosas suceden. Y en la construcción, donde las exigencias físicas son reales y el entorno conlleva riesgo todos los días, suceden con más frecuencia de lo que la mayoría de las personas quiere pensar.

Por eso el seguro de discapacidad es una de las protecciones más importantes que puedes tener no solo para tu familia, sino para tu futuro.

El Riesgo Está Más Cerca de lo que Crees

La construcción es un trabajo duro. Estás rodeado de maquinaria pesada, trabajando en alturas, levantando cosas, operando en condiciones donde los accidentes ocurren incluso cuando todos están haciendo las cosas bien. Y no son solo accidentes de trabajo - las enfermedades del corazón, el cáncer, las lesiones de espalda y otras condiciones de salud pueden sacar a cualquiera del trabajo sin previo aviso.

La Administración del Seguro Social estima que más de uno de cada cuatro jóvenes de 20 años experimentará una discapacidad antes de llegar a la edad de jubilación. Eso no es una posibilidad lejana. Es un número real que representa a personas reales igual que tú.

Para los Trabajadores: Tu Cheque de Pago No Deja de Ser Necesario Solo Porque Estás Fuera

La mayoría de los trabajadores de la construcción viven de lo que ganan. Cuando una lesión o enfermedad te aleja del trabajo, las cuentas no se detienen. La renta, la hipoteca, la comida, los pagos del carro; nada de eso espera a que te sanes.

El seguro de discapacidad a corto plazo puede reemplazar una parte de tus ingresos durante las primeras semanas de recuperación, dándote el espacio para enfocarte en mejorar en lugar de luchar para mantener las cosas a flote. La cobertura de discapacidad a largo plazo entra cuando la situación se extiende más, proporcionando reemplazo de ingresos continuo para que un contratiempo temporal no se convierta en una crisis financiera permanente.

Esto no es un lujo. Para cualquiera que trabaja con su cuerpo para ganarse la vida, esto es una base.

Para los Contratistas: Tú Eres el Negocio

Cuando eres tú quien lleva las riendas, las apuestas son más altas. No solo pierdes un cheque de pago cuando estás fuera arriesgas perder el negocio en sí.

El seguro de discapacidad individual protege tus ingresos personales cuando no puedes trabajar. Pero como contratista, hay más en qué pensar. La cobertura de gastos generales del negocio puede ayudar a mantener tu operación funcionando mientras te recuperas—cubriendo cosas como la renta, los pagos de equipos y los salarios de los empleados para que tu negocio no se desmorone mientras sanas.

Si tienes un socio comercial, los acuerdos de compra-venta financiados por discapacidad los protegen a ambos de la tensión financiera que surge cuando uno de los socios de repente no puede trabajar. Sin esa planificación, el problema de salud de una persona puede fracturar una sociedad que tardó años en construirse.

La Conversación que la Mayoría Pospone

El seguro de discapacidad tiende a omitirse porque no se siente urgente—hasta que lo es. Nadie planea lastimarse ni enfermarse. Pero las personas que más se alegran de haber tenido cobertura siempre son las que la obtuvieron antes de necesitarla.

Las primas son más bajas cuando eres más joven y estás más sano. Calificar es más fácil. Y una vez que tienes la cobertura vigente, la tienes.

En Engage, trabajamos tanto con trabajadores individuales como con contratistas para encontrar la cobertura que realmente se adapte a tu situación y tu presupuesto. Somos independientes, lo que significa que no estamos promoviendo los productos de una sola compañía—estamos buscando lo que tiene sentido para ti. Sin presión, sin jerga complicada, solo una conversación real sobre cómo proteger lo que has trabajado.

Porque ya sea que estés construyendo el proyecto de alguien más o construyendo tu propio negocio, lo que has construido merece protección.

Juan Luengo